Higiene facial
Una piel que respira, se ve y se siente distinta. Sal con la cara limpia, luminosa y con ganas de ir sin maquillaje.

Tu piel cambia, tu tratamiento también
Poros obstruidos, puntos negros, piel apagada o tirante: tu piel te lo está contando. No usamos un protocolo igual para todas. Antes de empezar miramos cómo está tu piel ese día y adaptamos cada paso.
Un tratamiento completo, de principio a fin
Es una higiene facial de verdad, no una limpieza rápida. Nos tomamos el tiempo que tu piel necesita.
- Limpieza profunda y exfoliación
- Vapor para abrir el poro
- Extracción de puntos negros
- Aparatología: fototerapia, alta frecuencia y ultrasonidos
- Sérum adaptado a tu piel
- Mascarilla
- Masaje facial para terminar

Lo que vas a sentir
- 01
Calma
Una cabina tranquila y un rato solo para ti desde el primer minuto.
- 02
Limpieza
Tu piel se libera de impurezas y se siente ligera.
- 03
Luz
Sales con un rostro más fresco, uniforme y radiante.

¿Cada cuánto conviene hacerla?
Depende de tu tipo de piel y de lo que busques. Te asesoramos en función de cómo la tengas en ese momento y te proponemos una rutina para que el resultado dure.
Qué esperar
Piel limpia
Eliminamos impurezas y puntos negros con mucho cuidado.
Piel equilibrada
Productos elegidos para tu tipo de piel, no un protocolo igual para todas.
Sensación de frescura
Sales con la piel descansada, suave y luminosa.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto tiempo conviene hacerla?
Depende de tu piel. Como referencia, una vez al mes ayuda a mantenerla limpia y equilibrada. En la valoración te lo confirmamos con tu piel delante.
¿Sirve para piel sensible?
Sí, adaptamos productos y técnica. Cuéntanos si tu piel reacciona con facilidad.
¿Puedo maquillarme después?
Te indicamos cuánto esperar según el tratamiento que te hayamos hecho.
Imágenes ilustrativas. Los resultados pueden variar según cada persona.
Regálale a tu piel una pausa
Reserva tu higiene facial o pregúntanos cuál va mejor con tu piel.